Cuando los cambios inundan tu vida, sean de improviso o no, siempre tienen consecuencias. La capacidad de adaptarse a los cambios es algo que siempre he admirado en las personas ya que como buena miedosa, dicha capacidad me ha sido un poco negada.
Los cambios que enfrentamos pueden ser de diferente calibre: una nueva carrera, una nuevo colegio, una nueva ciudad o un nuevo barrio. También puede ser la llegada de un nuevo miembro a la familia, empezar un nuevo empleo o tal vez terminar una relación laboral. Cualquiera que sea, el cambio afecta y acostumbrarse a él es una de las cosas más difíciles de hacer. Tal vez lo que se puede hacer para que la transición sea más fácil es:
1. Mantener una actitud positiva.
2. Tratar de pensar en las cosas buenas que devienen del cambio
3. Ver al cambio como una oportunidad para hacer cosas que en otras circunstancias no hubiéramos hecho.
4. Tomar al cambio como un pretexto para estrechar relaciones con aquellos de quienes nos hemos alejado.
5. Mirar el futuro con esperanza y pensar que las cosas pasan por alguna razón, respirar hondo y seguir por ese nuevo camino con valentía.
Y nada más, vivir con la convicción que todo cambio es una aventura como la vida misma.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
DIME LO QUE PIENSAS